Coaching de Vida y Liderazgo Personal

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* Coaching Ontológico para Adolescentes:

- Bajo rendimiento en sus estudios
- Problemas para comunicarse y relacionarse con su entorno
- Baja autoestima y su impacto en el sentido de su vida
- Cuando lo agresivo y violento tiñe todas sus relaciones




miércoles, 1 de septiembre de 2010

EL SENTIDO DE LA VIDA - Viviana Savonuzzi

Este es un cuestionamiento que sólo el hombre puede formularse, dado que es el único ser viviente que posee la facultad de razonar, de discernir y por ende la capacidad y la posibilidad de elegir y de evolucionar psíquica y espiritualmente. Esta pregunta nos coloca frente a una respuesta de connotaciones absolutamente subjetivas, vinculadas a otras tantas circunstancias que también responden a un tiempo y a un "tempo" individual, a la situación particular, al nivel de consciencia adquirido a través de todas las circunstancias vividas o por vivir todavía. Lleva consigo otras tantas preguntas como por ejemplo:
- ¿Vivir es lo mismo que existir?
- ¿El sentido para el "yo" es el mismo que para el "ego"?
- ¿El nacer confiere sentido a nuestra vida por el sólo hecho de haber nacido?
- Los hijos, como fruto de nuestra vida, el ser que amamos, todo lo que hacemos: ¿encierran un sentido en sí mismos para nuestra vida?,
- ¿Hay un sólo sentido a lo largo de nuestra existencia, lo vivenciamos, lo reconocemos, que indicador nos pone la lúz sobre él?

Podemos analizar la vida a través de varios aspectos:
• El biológico
• El operativo
• El trascendente
En primer lugar, la vida no trasciende de sí misma en longitud, es decir en el sentido de su duración, una vida podrá ser corta o larga y el valor de la misma dependerá de lo que realice en su duración y de los valores inherentes a los que apunte para desarrollar según la situación por la que atraviese esta existencia. Pero en cualquier caso, la vida, si tiene un sentido lo conservará o, en caso de no tenerlo no lo adquirirá por más que dure ilimitadamente. Los valores a elegir serán en algunos casos: valores creadores, en otros vivenciales o simplemente de actitud. Una misma existencia puede transitar por todas estas fases según las posibilidades que la situación le presente en un momento determinado.
En base a ésto, ¿ podemos pensar en una vinculación entre el sentido de la vida, de la muerte, y hasta de la inmortalidad?
Desde mi perspectiva, sí. Porque aquí aparece el otro aspecto de esta vida que es: lo hecho, lo creado, lo dejado y lo transmitido.
La importancia del sentido de la vida no reside en la importancia de la obra que se realice, sino de la actitud, de la convicción, de la calidad, del amor que lleva consigo todo lo realizado. En estos términos, sí podríamos hablar de trascendencia.
El hombre puede trascender hasta de su propio destino, porque puede adueñarse de su destino precisamente desde su libertad, logrando que su pasado no sea algo determinante de su futuro sino viviéndolo como un elemento que le permita conocer mejor su presente.
Es importante comprender que dentro del marco de su propio destino único y exclusivo, cada ser es insustituible. Su destino le es propio y le pertenece a él y a nadie más, y todo lo que haga o realice, dignifique o desaproveche será también su responsabilidad única e intransferible.
Cada ser deberá entender que nadie vendrá al mundo con sus mismas posibilidades o para hacer lo que a él le compite. Su destino es único y no se repite.
Este lugar único e irrepetible confiere a cada individuo la posibilidad de llevar a cabo una misión y no cabe duda de que la consciencia de poseer una misión en la vida y descubrirla, conlleva un enorme valor psicológico.
Tampoco hay duda de que nada ayuda más al hombre a vencer o soportar las dificultades que se le presentan, como la consciencia de tener una misión que cumplir.
Esta misión cuando se la concibe como algo personal e intransferible confiere a la vida también un valor único y trascendente. Esto explica la frase de Nietzsche:

"Quien dispone de un por qué vivir es capáz de soportar casi cualquier como".

Dice Victor Frankl: "Si el hombre maldice su destino, es decir, aquello contra lo que nada puede, y según él no tiene responsabilidad ninguna ni culpa es porque no llega a comprender el sentido del destino".

Aquí nos vamos acercando a otro concepto que es el sentido de la propia responsabilidad y la posibilidad de ejercerla o no.
¿Descubrir ésto nos permite ser mas felices?
¿Qué lugar ocuparía la felicidad entendiéndola como sentido en sí mismo de la vida?. O dicho de otra manera:
¿La felicidad puede darnos el sentido de la vida, o ésta es una consecuencia de un hallazgo superior o trascendente?. Y si así fuere:
¿Cuándo o por medio de qué el ser humano logra sentirse felíz?.
Podemos hablar de los logros cuando de persigue un propósito y a él se llega con éxito, y aquí formulo una pregunta qué es recurrente en mis pensamientos y en mis reflexiones.
¿Qué es el éxito?. También hay diferentes respuestas para ésta pregunta en función de los valores que se privilegian en pos de ésta búsqueda.
Por eso para cada ser existirá siempre también una distinta concepción de éxito y fracaso. Otra disyuntiva se presenta muchas veces. ¿Desde dónde sé qué es lo que me toca hacer?. ¿Qué parte de mi yo debe responder a esta pregunta para saber que no he equivocado el camino?
Mi mente me dirá seguramente con más firmeza y objetividad que es lo que debo o lo que me conviene o hasta lo que yo supongo que quiero desde ese lugar. Pero si la misma pregunta la formulo a mi otro yo escencial, si yo escucho mi voz interior, la que mi corazón me dicta, puede ser que la respuesta sea otra, y aquí seguramente la aparición del sentimiento de felicidad o infelicidad vinculado con el debería o me convendría, versus me encantaría, será mucho más explícito, porque el corazón es el que siente, la mente piensa y puede pensar bien o mal, pero el corazón no se equivoca en lo que quiere.
Volviendo a la pregunta inicial, desde el corazón: ¿cuál es el sentido de la vida?.
Como dije al principio, esta respuesta será individual y subjetiva, pero si pensamos en niveles trascendentes, la respuesta para mí será sin duda llegar a descubrir la misión que cada uno ha venido a cumplimentar en esta vida, porque cada persona representa algo único y singular, que se produce una sóla vez. También como he dicho, ésta misión sólo le pertenece a cada uno, y es desde el yo central que cada uno también deberá encontrarla y llevarla a su fin, porque cuando se la concibe como algo personal e intransferible confiere a la vida un valor único, trascendente e irrenunciable.
La citada frase de Nietzsche, da a entender que el cómo de la vida, es decir todas las circunstancias por las cuales se atraviesa queda relegado a un segundo plano, porque el haber encontrado un por qué es mucho más significativo que cualquier circunstancia adversa que tengamos que vencer o soportar. Ernest Heminguay en su libro Adiós a las armas dice:
"El mundo quiebra a todos y después algunos se tornan más fuertes en las partes rotas".
El sentido de la vida, el hombre desde su capacidad, desde su responsabilidad y libertad puede encontrarlo hasta superando todas las limitaciones de su determinismo biológico, psicológico y sociológico. Puede alcanzarlo desde una profunda reflexión consigo mismo, en cualquier momento, a través de una circunstancia o quizás nunca.
El descubrir cual es nuestro lugar en el mundo y que es lo mejor que podemos hacer en él, nos permitirá entender el curso de nuestra vida, descifrar muchos interrogantes que de otra manera nos sería muy difícil comprender, nos dará valor para sobrellevar las dificultades, pero por sobre todo dignificará y resaltará de un modo diferente y único nuestro que hacer, nuestro dar, nuestro amar y nuestro vivir.
Viviana Savonuzzi.

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